Somos como un rollito de hilo que se desamarra, que se desprende
miércoles, 27 de marzo de 2024
Residente - 313
Somos como un rollito de hilo que se desamarra, que se desprende
domingo, 10 de marzo de 2024
De felicidad y melancolia
Al reorganizar y revisar mails antiguos, una tarea que podría compararse con las abuelas ordenando papeles viejos, me topé con algunas referencias a mi primer blog. En esas líneas, señalaba que, según criterios patológicos, no calificaría como una persona depresiva; simplemente era (dentro de un espectro de neurosis que podríamos considerar normal), alguien que experimenta momentos de profunda tristeza.
Es inusual que las personas expresen abiertamente su tristeza; tal vez esto se deba a la tendencia general de asociar las emociones con la debilidad.
Así, la ocultamos detrás de una máscara de "todo está bien", y por dentro nos guardamos nuestra tristeza para reencontrarla en soledad, darle la mano y decirle: "Bienvenida"
Para mí, el sexo siempre fue un medio para esconder mi tristeza. Tal vez esto explique por qué, paralelamente a mi historial de parejas, siempre hubo una lista de pretendientes (como me gusta llamarlos) que, ¿desinteresadamente?, estaban dispuestos a acompañarme y aliviar esos momentos. ¿La razón? No estoy segura; podría ser mi anhelo de afecto, la búsqueda de una figura paterna, o una manera de mitigar la sensación de abandono que me acompaña desde chica, la soledad, el vacío. Podría ser ninguna de estas razones o todas ellas, pero siempre acepté esa atención y hasta me sentí halagada, aunque no siempre correspondí de la misma manera o sexualmente.
En Año Nuevo, D. me entregó un regalo de una librería reconocida. Me reí, porque cualquier libro me alegra; amo leer. Al ver la portada, era uno de los últimos títulos de Gabriel Rolón, "La Felicidad". Confundida, lo miré y él dijo: "Espero que te guste". Aunque me agradaba, no comprendía por qué me obsequiaba un libro de ensayos cuando mi preferencia siempre ha sido la ficción novelada. Al día siguiente, al preguntarme por qué aún no lo había hojeado, no pude disimular mi expresión al responder que pronto lo leería. Su reacción me desconcertó; me miró y afirmó: "Te lo di por el tema. Quiero que seas feliz y ser quien te haga feliz". Su expresión, una mezcla de vergüenza y sinceridad, desató en mí una mezcla de emociones que me dejó casi sin palabras. Como de costumbre, mi instinto defensivo se activó y repliqué: "¿Quién dijo que no soy feliz? Puede que no sea la más alegre ni el alma de la fiesta. Quizás encuentro felicidad en mis tristezas y melancolías, pero, ¿quién dijo que tenes que ser vos el responsable de mi felicidad?".
Cuando me nublo, puedo ser bastante hiriente y humillante. Sin embargo, manteniendome en mi postura, su regalo fue inapropiado, al igual que su ego.
Para concluir, el libro permanece ahí, acumulando polvo en la biblioteca. Mi melancolía y yo somos sumamente felices juntas, y la lista de candidatos marca al momento tres (los viejos hábitos son difíciles de abandonar).
viernes, 8 de marzo de 2024
Dia de la Mujer
Cuando pienso en las mujeres, en su lucha, su construcción cultural y sus desafíos, no puedo separarlos del marco de utilización que siempre se les da a todas las luchas sociales. Intentamos de todas las maneras garantizar un futuro donde se terminen las desigualdades y las injusticias, donde ninguna persona sea tratada de manera inferior u objetivizada; sin embargo, esos idealismos se chocan a cada minuto con una realidad donde no hay igualdad entre los hombres (ya sea por su raza, su clase o su religión). ¿Cómo podemos esperar que la haya con las mujeres, que históricamente tienen reservado un lugar de inferioridad? En el día de la mujer y ante tantos cambios y retrocesos, solo espero que los pensamientos radicalizados sean expulsados por nosotras mismas y que nos hagamos escuchar a través de la información, de nuestras palabras y de nuestro intelecto.
Feliz lucha de la Mujer 💪