When we look back on these days
domingo, 22 de diciembre de 2024
No direction - Rachael Yamagata
When we look back on these days
Resoluciones para 2025
Un nuevo año está por comenzar.
Cuando pienso en el 2025, lo primero que me viene a la mente son proyectos propios e individuales. Hace mucho tiempo que no pensaba de esta manera, lo cual me llena de entusiasmo y ansiedad. Además, estoy volviendo a descubrirme como un individuo independiente.
Entre todos esos planes estás vos.
Si me preguntas qué tengo en mente, lo primero que se me ocurre es mantenerlo simple, continuar como este último mes, y dejar de perder el tiempo con tantas charlas, tanto café y tanto helado. No estoy diciendo que eso no me guste, porque la realidad es que me gusta verte y hay veces que el tiempo es poco pero igual se disfruta. Sin embargo, la intimidad que se siente al tenerte dentro mío es algo que me estaba faltando y no me di cuenta de cuánto, hasta que volvimos a estar juntos de esa manera. Bueno, en 2025 no quiero volver a cometer ese error.
¿Podremos mantener esto? ¿Podremos tener un equilibrio? No lo sé. Cuando estoy con vos, ya lo sabés, siempre me dan ganas de volver a verte, pero también es cierto que, con tantos años alejados y tanto desgaste de la relación, por ejemplo, ahora llegan las vacaciones, pasa un mes completo y ya no parece una eternidad sin vernos como me parecía antes. Quizás en realidad no es desgaste, sino madurez, algo que ojalá logre en algún momento para dejar de hacerte berrinches por cada cosa que decís que me desagrade.
En resumen, lo que más quiero para el 2025 es no perder más tiempo alejada de vos.
martes, 10 de diciembre de 2024
Lost on you - LP
Escuche esta canción, me hizo recordar a mi Amito y ahora no puedo sacármelo de la cabeza (lo mismo que me pasa con usted)
sábado, 7 de diciembre de 2024
Viernes - Encuentro
Hay algo raro en mi, creo que muy pocas personas podrían entenderlo (por no decir ninguna). Cuando estoy muy agobiada por todo, mi libido desaparece por completo al punto de preocuparme, no tengo ningún tipo de deseo sexual, me concentro totalmente en la situación que estoy pasando (como si apagara un interruptor para que no moleste o me distraiga).
Pero ahí apareces vos...Una vez, mi psicologa me dijo que todo vos estabas tan ligado a mi despertar sexual (no al comienzo de mi actividad sexual, sino al descubrimiento y exploración de mis fantasías) que no puedo disociar mi sexualidad de vos, que ambos iban acompañados incluso estando distanciados. Recuerdo que no lo comprendí del todo y me pareció una exageración, pero con el tiempo he llegado a entender mejor a qué se refería.
Creo que fue raro al principio, estar juntos, vos te empezaste a desnudar y yo muy bien no sabia que hacer, por suerte había llevado el aceite para masajes y eso me dio un escape a mis nervios. Solucionado el tema de la música, pude relajar y disfrutar de tocarte. Estabas bastante contracturado, siempre digo que me gustaría estar en un lugar donde pueda ofrecerte masajes más profesionales, que te ayuden, pero bueno, se resuelve y se trata de lograr lo mejor posible con lo que tenemos.
Al terminar, otra vez sentí esa anticipación y nerviosismo, me recosté solo para descansar así que me tomo por sorpresa que empezarás a besarme. Eso fue suficiente para que deseará tenerte dentro mío, te rozabas contra mi, me tocabas y sentía como me iba mojando cada vez más, por eso cuando me sacaste el shorcito, acompañe tu mano para mostrate como mi cuerpo reacciona al tuyo, estaba super mojada.
No recuerdo cuantas veces me hiciste acabar, si recuerdo que la 1ra y 2da vez fueron casi consecutivas porque estabas tocándome y no pude aguantar mucho.
El lamerte es otra cosa que siempre me gusta, aunque la postura no acompañaba. Vos poniéndome en cuatro, hoy todavía me duele un poco la colita estoy segura que por esa posición, pero me gusta tanto que me tomes como se te antoje que todo lo compensa.
Te sacaste la protección y me penetraste, eso me hizo reír otra vez, ¿Qué se apodera de nosotros que tenemos tan poca palabra? ¿O soy yo que hago las cosas mal y te arrastro en mis malas decisiones? (porque soy una profesional en esos temas)
Acabaste en mi espalda y sentí cómo se derramaba un poco por mi pierna. No se por que se cruzo por mi mente por que no acabaste dentro de mi cola (debe ser quizás porque así era mi fantasía de estudiar juntos en tu escritorio).
Charlas de jacuzzi, siempre hablando de todo, lástima que yo estoy monotematica con mis asuntos, a veces siento que termino aburriendo.
A la vuelta te sentí asustado con la marca del cuello y yo feliz, sabes lo que me gusta que me marques, tener en mi cuerpo ese recordatorio del momento vivido con vos me da mucho placer.
Con el interruptor encendido, mi deseo por vos está ahí, si te tuviera conmigo ahora estaría otra vez encima tuyo, eso es lo bueno (o malo) de ser así (como te dije).
domingo, 1 de diciembre de 2024
Prueba 17 hs
A las 17 horas estaba en la dirección que señalaba la tarjeta. Sin pensarlo, presioné el timbre y esperé. Apenas unos segundos después, la puerta se abrió y una desconocida me llevó a un salón. Miré alrededor: un escritorio, una biblioteca de pared a pared, un sofá con una mesita de café y, sobre ella, otro sobre.
—Léalo, por favor —me dijo la mujer, y se retiró.
Entre sorprendida e intrigada, lo abrí.
Una tarjeta blanca contenía una sola instrucción: Esperame con los ojos vendados.
Una risa nerviosa se escapó de mis labios y lo primero que pensé fue: ¿con qué quiere que me vende los ojos? En ese momento vi una pequeña caja en el escritorio. Ahí encontré un antifaz de los que se usan para dormir. Lo tomé entre mis manos y empecé a jugar nerviosa con él. Todavía estaba a tiempo de salir corriendo de ahí, pero, sin embargo, no lo hice. En cambio, fui hasta el sillón, me senté y me coloqué el antifaz.
Como si estuvieran viendo cada uno de mis movimientos, en el mismo instante que terminé de colocarlo escuché el sonido de una puerta al abrirse y de una persona acercándose a mí.
Su proximidad puso en alerta todo mi cuerpo; un cosquilleo me recorrió por completo y sentí cómo mi respiración empezaba a acelerarse.
—Acostate boca arriba, por favor —lo escuché decir. Su voz era firme pero suave a la vez.
Al obedecer, lo primero que sentí fue cómo me retiraba los zapatos y sus manos rozaban mis pantorrillas. Esa caricia me hizo estremecer.
Apenas tocaba mi piel al subir desde la parte inferior de mis piernas hasta el interior de mis muslos, dejándome con ganas de más. Deseaba que no fueran solo sus yemas las que tuvieran contacto con mi piel, sino toda su mano presionando contra mí con fuerza.
Después de una breve pausa, sus manos siguieron subiendo hasta rozar mi ropa interior. Otra vez, un roce tan suave que me empezaba a volver loca. Instintivamente, tomé su mano y presioné contra mi entrepierna mientras de mis labios se escapaba un pequeño gemido.
—No —lo escuché decir mientras se liberaba y lo escuchaba alejarse.
Me quedé helada. No sabía si levantarme, irme; opté por esperar unos segundos y quitarme el antifaz.
—No —volvió a repetir al ver lo que estaba haciendo.
Otra vez me quedé inmóvil, recostada, con la falda subida y sin poder ver nada, completamente excitada, entregada a lo que ese extraño quisiera hacer conmigo.
—Bien —lo escuché decir volviendo a acercarse—. Ahora quieta, no te muevas.
Asentí.
Sus manos, esta vez de forma más determinada, se introdujeron por debajo de mi falda y bajaron mi ropa interior. Sus dedos me estimulaban y mi humedad empezó a hacerse notar. Introdujo un dedo en mí como constatando el efecto de sus movimientos; luego usó esa lubricación para resbalar por mi punto más sensible y lograr que empezara a retorcerme de placer. Sus caricias se intensificaron acompañando mis gemidos. Todo mi cuerpo estaba empapado de sudor y deseo, conectado de una manera única a sus movimientos, que ahora se introducían en mí, tocándome, explorando, acariciando, todo al mismo tiempo y con una habilidad que me estaba volviendo loca.
—Ahora —lo escuché decir, y sin siquiera pensarlo, mi cuerpo reaccionó a su voz y se desplomó en un orgasmo tan intenso que me dejó completamente agotada.
Apenas tuve conciencia del momento en que se alejó de mí o cuando la puerta se cerró al retirarse.
Me tomó un tiempo darme cuenta que podía levantarme y quitarme la venda. Otra vez, como si estuvieran observándome, en ese preciso instante, entró la mujer anterior con un vaso de agua que me ofreció con gentileza. Una vez terminado, se lo entregué dándole las gracias. Me calcé rápido. De pronto empecé a sentirme muy avergonzada y casi corrí a la puerta de salida.
Antes de salir, la mujer me alcanzó un nuevo sobre y me despidió con una sonrisa.
El aire fresco de la calle pudo despejarme un poco la mente. Abrí el sobre; la famosa tarjeta volvió a aparecer, esta vez contenía una fecha pero el horario había cambiado… 18 horas.
Volví a sentirme excitada…
jueves, 1 de agosto de 2024
sábado, 13 de julio de 2024
Lucky - Radiohead
Que raro como cuando estoy sola mi mente siempre vuelve a vos, esa necesidad de vos que la siento en el cuerpo, ese deseo que me hagas tuya por la fuerza, que seas brusco, fuerte, me lastimes y a la vez me acaricies, seas tierno y me ames de nuevo, aunque sea por un momento, aunque sea por un instante volver a sentir que somos parte de algo completamente loco, especial...
miércoles, 1 de mayo de 2024
Perdidos en Tokio
Perdidos en Tokio es una de mis películas favoritas. Recién la estaba volviendo a ver. Soy de esas personas que no se cansan de seguir viendo sus películas preferidas y, al mismo tiempo, de experimentar nuevas emociones al disfrutarlas. Lo que más me gusta de Perdidos en Tokio es esa conexión entre los protagonistas, que va más allá de una simple atracción sexual; es una comprensión mutua en su soledad (el contraste con lo frenético de Tokio lo hace más evidente)
A veces me pregunto qué nos sucede, por qué las conversaciones son cada vez más triviales y superficiales. ¿En qué momento todo se volvió tan poco profundo, tan disperso y sin sentido? A pesar de las múltiples posibilidades de comunicación en este momento, creo que estamos más desconectados que nunca, más solos que nunca. Y no solo eso, sino que también huimos de esa conexión porque parece más fácil así.
¿Alguien me conocerá realmente? ¿Llegaré (como en la película) a afectar de alguna manera la vida de alguien o que alguien afecte la mía?
domingo, 21 de abril de 2024
Iniciacion 11 hs
Como todos los lunes, terminé el latte mirando descuidadamente el celular. Eran las 11 de la mañana, tenía que decidirme si ir a la oficina o quedarme haciendo home office todo el día. Los lunes siempre son lentos, pero decidí pasar por la oficina para planificar las tareas de la semana y que mi jefe no empezara a sospechar que me fugué a Paraguay. Haber encontrado un trabajo donde pudiera combinar el horario en casa con el de oficina como me diera la gana mientras cumpliera con los tiempos de entrega, era haber hallado una aguja en un pajar.
Al pagar le pedí a la camarera que cuidara mis cosas mientras iba al baño. Ya era una clienta habitual, así que no tuvo problemas en hacerlo.
Al final del pasillo, entre a la puerta marcada con el simbolo femenino y me dirigí como siempre al último cubículo. Una de las cosas por las que elegía esa cafetería era su nivel de limpieza; era increíble cómo todo estaba impecable, más para una fóbica como yo, que a cada rato sacaba el desinfectante de manos. Cuando estaba apretando el botón y descolgando mi cartera, me llamó la atención uno de los azulejos de la pared. Parecía tener algo extraño.
Me acerqué para tocarlo y noté que había un agujero que hace 1 minuto no estaba ahí. Mientras miraba si había algo roto, no pude evitar mí asombro cuando saliendo de ese orificio en la pared, se asoma el más perfecto miembro que había visto en mi vida. Era del tamaño y grosor ideal, de un color rosa perfecto y apenas erecto, como si timidamente quisiera saludarme.
La sorpresa se mezclo con la vergüenza de estar presenciando algo que chocaba con todo lo esperado para ese día y sin pensarlo, descolgue la cartera y salí corriendo.
Al pasar por mi mesa, tomé el resto de mis cosas y, sin agradecer, salí del bar.
Durante el resto del día, no pude concentrarme o pensar en otra cosa. Por suerte, tenía un mes para terminar el proyecto en el que trabajaba, así que me fui temprano a casa.
Al día siguiente, elegí un vestido de falda corta y tacones para ir a desayunar. Mi nerviosismo estaba en su nivel más alto al llegar las 11 horas. Pagué como el día anterior y agarré todas mis cosas para salir a la calle. En medio del pasillo, como atraída por una fuerza sobrenatural, di media vuelta y me dirigí al baño. Entré al último cubículo.
A primera vista, no se veía nada raro. Quizás había tenido un lapsus por falta de sueño y había alucinado toda la escena del día anterior. Sin embargo, frente a mis ojos, vi cómo se corría de manera casi imperceptible un fragmento del azulejo, dejando un círculo abierto por el cual empezaba a asomar el mismo miembro que creía haber alucinado. Apenas un susurro, escuché (o quizás no) una voz que me decía: “Tócame, por favor”. La invitación era la verbalización de mis deseos.
Me acerqué y empece a tocarlo despacio, acariciándolo hasta que su dureza fue en aumento al mismo tiempo que me sentía cada vez más mojada. De forma hábil abrí con una mano un bolsillo de mi cartera y saque un preservativo, antes de que me diera cuenta de qué estaba haciendo, se lo había colocado e introducido en mi boca, empecé a chuparlo de manera febril, ansiosa por tenerlo entero, llenándolo de saliva y succionando al mismo tiempo, oí unos gemidos del otro lado de la pared, me incorporé, me saque la ropa interior y poniéndome de espaldas a la pared, acerqué mi cola hasta colocar el pene entre mis piernas, empecé a frotarme y masturbarme con su roce, estaba tan excitada que no aguante mucho más para que, con un movimiento de mi mano, lo colocara dentro mío. Mis impulsos hacían que mi cola golpeara contra la pared, mis dedos bailaban sobre mi clitoris. El calor del orgasmo empezó a llenarme y tuve que morderme los labios para que mis gemidos no se escaparan, en ese instante escuché unos ruidos del otro lado y acompañandolos me dejé llevar por mi propio orgasmo.
Despacio me separé de mi objeto de placer al tiempo que me daba vuelta y veía como desaparecía en su madriguera.
Al otro día, batiendo el récord de tres días seguidos desayunando afuera, a las 11 volví a ir al baño. Mi corazón latía a mil por segundo al ver cómo se hacía realidad la magia en la pared, solo que esta vez un sobre se asomaba tímidamente. Lo agarré rápido al tiempo que se cerraba la abertura de mis fantasías.
Una vez fuera del lugar, lo abrí . Solo contenía una fecha, una dirección y un horario. El próximo viernes tenía una cita.
miércoles, 27 de marzo de 2024
Residente - 313
Somos como un rollito de hilo que se desamarra, que se desprende
domingo, 10 de marzo de 2024
De felicidad y melancolia
Al reorganizar y revisar mails antiguos, una tarea que podría compararse con las abuelas ordenando papeles viejos, me topé con algunas referencias a mi primer blog. En esas líneas, señalaba que, según criterios patológicos, no calificaría como una persona depresiva; simplemente era (dentro de un espectro de neurosis que podríamos considerar normal), alguien que experimenta momentos de profunda tristeza.
Es inusual que las personas expresen abiertamente su tristeza; tal vez esto se deba a la tendencia general de asociar las emociones con la debilidad.
Así, la ocultamos detrás de una máscara de "todo está bien", y por dentro nos guardamos nuestra tristeza para reencontrarla en soledad, darle la mano y decirle: "Bienvenida"
Para mí, el sexo siempre fue un medio para esconder mi tristeza. Tal vez esto explique por qué, paralelamente a mi historial de parejas, siempre hubo una lista de pretendientes (como me gusta llamarlos) que, ¿desinteresadamente?, estaban dispuestos a acompañarme y aliviar esos momentos. ¿La razón? No estoy segura; podría ser mi anhelo de afecto, la búsqueda de una figura paterna, o una manera de mitigar la sensación de abandono que me acompaña desde chica, la soledad, el vacío. Podría ser ninguna de estas razones o todas ellas, pero siempre acepté esa atención y hasta me sentí halagada, aunque no siempre correspondí de la misma manera o sexualmente.
En Año Nuevo, D. me entregó un regalo de una librería reconocida. Me reí, porque cualquier libro me alegra; amo leer. Al ver la portada, era uno de los últimos títulos de Gabriel Rolón, "La Felicidad". Confundida, lo miré y él dijo: "Espero que te guste". Aunque me agradaba, no comprendía por qué me obsequiaba un libro de ensayos cuando mi preferencia siempre ha sido la ficción novelada. Al día siguiente, al preguntarme por qué aún no lo había hojeado, no pude disimular mi expresión al responder que pronto lo leería. Su reacción me desconcertó; me miró y afirmó: "Te lo di por el tema. Quiero que seas feliz y ser quien te haga feliz". Su expresión, una mezcla de vergüenza y sinceridad, desató en mí una mezcla de emociones que me dejó casi sin palabras. Como de costumbre, mi instinto defensivo se activó y repliqué: "¿Quién dijo que no soy feliz? Puede que no sea la más alegre ni el alma de la fiesta. Quizás encuentro felicidad en mis tristezas y melancolías, pero, ¿quién dijo que tenes que ser vos el responsable de mi felicidad?".
Cuando me nublo, puedo ser bastante hiriente y humillante. Sin embargo, manteniendome en mi postura, su regalo fue inapropiado, al igual que su ego.
Para concluir, el libro permanece ahí, acumulando polvo en la biblioteca. Mi melancolía y yo somos sumamente felices juntas, y la lista de candidatos marca al momento tres (los viejos hábitos son difíciles de abandonar).
viernes, 8 de marzo de 2024
Dia de la Mujer
Cuando pienso en las mujeres, en su lucha, su construcción cultural y sus desafíos, no puedo separarlos del marco de utilización que siempre se les da a todas las luchas sociales. Intentamos de todas las maneras garantizar un futuro donde se terminen las desigualdades y las injusticias, donde ninguna persona sea tratada de manera inferior u objetivizada; sin embargo, esos idealismos se chocan a cada minuto con una realidad donde no hay igualdad entre los hombres (ya sea por su raza, su clase o su religión). ¿Cómo podemos esperar que la haya con las mujeres, que históricamente tienen reservado un lugar de inferioridad? En el día de la mujer y ante tantos cambios y retrocesos, solo espero que los pensamientos radicalizados sean expulsados por nosotras mismas y que nos hagamos escuchar a través de la información, de nuestras palabras y de nuestro intelecto.
Feliz lucha de la Mujer 💪
miércoles, 24 de enero de 2024
Estudiando juntos
Esta es la forma en que me imagino estudiando con vos...
Vestida con una musculosa escotada y una pollera holgada corta, me sentas en tu regazo y me decís que estudie.
Miro los videos del curso en la computadora, y vos me subis un poco la pollera para tocarme por encima de la ropa interior, lo haces despacio, apenas una caricia suave. Cuando notas que se humedece, metes tu mano por dentro para verificar mi excitación.
Me bajas la bombacha despacio dejándola a mis pies, luego continuas metiéndome los dedos para mojarlos y que se deslicen mejor, empezas a tocar mi clitoris creando pequeños vaivenes y círculos. Cuando mi respiración empieza a acelerarse y notas tu erección apretando contra mi culo, te desabrochas el pantalón y me sentas penetrandome. Despacio me moves hacia arriba y abajo, de forma que también el movimiento haga que tu otra mano siga masturbandome. Al sentir por mis gemidos que estoy por acabar, me paras y reclinas contra el escritorio. En esa postura me embestis con más fuerza hasta llevarme al orgasmo. Mientras me recupero y sin salir de mí, te moves de nuevo más lento y utilizando mi humedad, metes un dedo en mi cola dilatandola, te retiras por un segundo solo para empezar a penetrarme por atrás abriéndome despacio hasta entrar por completo, me pedis que me toque y mientras lo hago, te moves más rápido y cada vez más fuerte hasta hacerme acabar de nuevo. Ahí me susurras al oído que me vas a llenar el culo con tu leche, y acto seguido, lo haces.
Después me incorporas despacio, nos damos un bañito y a dormir la siesta, ya estudio mucho sumi 🤓
viernes, 5 de enero de 2024
Vamos en redondel así sin dirección
En el living a eso de las diez?
¿Quién más va a abrazarte con "I need her love"
Mientras preparamos el café?
Ni tampoco con vos
Igual siempre voy a defender
Esto que es de los dos
Solo de los dos
Nada más que de los dos
Así, sin dirección
Nos cansa el caminar
Y seguir parados
Siempre en el mismo lugar
Salto de la euforia al malestar
Es que habita un adolescente idiota
Esta veterana humanidad
Pero menos con vos
De este laberinto, vos y yo
No sabemos salir
Si es que hay que salir
¿Quién dijo que hay que salir?
Así, sin dirección
Igual voy a defender
Con uñas y dientes
Lo que sea de los dos
A media mañana con el sol?
¿Quién más va a girarte por el living
Enlazados con "I need her love"?
Así, sin dirección
Nos cansa el caminar
Y seguir parados
Siempre en el mismo lugar
Así, sin dirección
Igual voy a defender
Con uñas y dientes
Lo que sea de los dos
martes, 2 de enero de 2024
2024
Un nuevo año, y como siempre con cada nuevo comienzo y estando sola, no puedo mentirme, lo intento, pero no puedo, te sigo amando como el 1er dia que te conocí, cuando todo se transformó en una locura en la que quedé atrapada tratando siempre de salir (si acaso es verdad que realmente quiero salir).
Y ahí estoy corriendo en circulos cuando intento alejarme, y tus palabras cada vez son más hirientes cuando nos peleamos, (no puedo quitarmelas de la cabeza cada vez que pienso en vos).
Entiendo tu enojo y tu manera en que me decis que tendrías que dejar de hablarme, (pero siempre me mantenes cerca) o que ni siquiera estás enamorado (si es que alguna vez lo estuviste) y la verdad duele, es cierto.
Y yo sigo ahí diciéndote cosas lindas.
Pero no esta terminado...Si solo pudiésemos sentirnos bien...
Push - Matchbox 20
Subtitulado con errores
Debería decir:
-Quiero darte por segura
-Ella dice no se por que tendrías que mentirme, como que soy poco confiable...