Quede sorprendido después de que me mostrará el mensaje que le envió Leyla. Para mi era un capitulo cerrado, una fantasía que había salido increíblemente bien de forma espontánea y que ahora seguiríamos disfrutando del relax del lugar y las vacaciones. El mensaje y los ojos de Eli{NC} lo cambiaban todo.
No tenía idea de qué se imaginaban que podíamos hacer, en vacaciones no traía ninguno de mis elementos (en este momento extrañaba más que nada la fusta, destino cruel que da estas oportunidades en momentos tan inesperados).
Decidí que iba a dejar fluir las cosas. Para que mi sumisa no se sintiera excluida (estas cosas hay que manejarlas con cuidado como cualquier fantasía que involucra terceros), le pedí que ella sea la que se comunicara con Leyla, averiguara sus gustos, que espera descubrir y si está interesada en una sesión o solo tiene curiosidad, con esto mantenía a mi sumi entretenida y de paso ganaba tiempo para idear que podía hacer con ambas.
El día paso tranquilo, Leyla tenía excursiones y quería organizar algo para la noche del día siguiente, eso me encantó, no quería apresurar nada y que algo saliera mal. Pasamos el resto de la jornada entre la playa y las piletas del hotel, veía a Eli{NC} participando de las actividades de baile junto a las demás chicas, el tono de su piel bronceada me hacia recordar como Leyla la había acariciado suavemente haciendo que se escapara un gemido de sus labios, creo que descubrió que la estaba mirando, porque me dedicó una sonrisa cómplice desde lejos, seguro debe estar pensando que estoy baboseándome por cada una de las chicas que la acompañan, no está del todo errada, lástima que a veces no entienda que todo ese baboseo gira también entorno a ella.
Apenas percibí que se había acercado, estaba ensimismado en mis pensamientos y no me di cuenta que traía algo para tomar, se recostó al lado mío, giro su cuerpo dejándome un primer plano de sus preciosos pechos, no pude resistirme y seguí con un dedo una gota que se deslizaba entre ellos, Ey! Exclamó riendo sacándome la mano con un gesto de hay gente, la mire con cara de no me importa nada y se rio más.
Le señale un bote que como atracción hacia subir a 2 o 3 personas a un paracaídas y los remolcaba haciendo que la fuerza del viento los subiera sobre la playa, mi sumisa abrió los ojos con temor y prometió que se iba a portar bien, esa diversión conjugaba los dos temores más grandes de mi sumi: el agua, todavía no lograba aprender a nadar y las alturas, tiene vértigo.
El celular volvió a sonar, era Leyla que ya estaban volviendo de la excursión y contestaba el cuestionario, básicamente era como leer a una fanática de las 50 sombras de Grey, le interesaba todo lo más suave y sexy del BDSM, algunas nalgadas, algunas ataduras, ordenes leves, sexo anal (ya tenía experiencia, eso me gusto) y nada más, podía hacer algo con eso.
Volvimos a la habitación a prepararnos para la cena y descansar.
A la mañana en el desayuno le dije a sumi que teníamos que probar hasta que punto Leyla aceptaba seguir ordenes y también excitarla para la noche.
Eli{NC} pincho un pedacito de melón con jamón y pensativa contestó
-que te parece si le decimos que en el transcurso de la mañana se separe del grupo, vuelva a la habitación y se toqué, también como prueba nos envíe una grabación.
Me pareció algo simple, sin riesgos y perfecto para demostrar la obediencia de alguien principiante.
A las 11:30 mientras estábamos en la playa, suena el celular, en el mensaje se ve un video, era Leyla en cuatro patitas con su mano en la entrepierna, estaba con el corpiño de la bikini puesto pero sin la bombachita, se tocaba de una manera súper sexy metiéndose los dedos hasta acabar, esa sola imagen hizo que sintiera como empezaba a endurecerme, me moví para acomodarme, mi sumi se dio cuenta enseguida y se acercó más,
-te gustó? Me susurro al oído,
-claro, le contesté y vi esa expresión rara que tiene a veces entre complacida y conflictuada por la respuesta.
-Pero más me va a gustar cuando vos la hagas acabar así. Su sonrisa iluminó más que el sol del mediodía, mi sumisa es increíble, a veces su autoestima le juega una mala pasada, pero es parte del Amo reforzar y hacerle recordar cuál es el lugar que tiene en todas estas fantasías.
Le pedí que le escribiera a Leyla lo complacidos que estábamos y que recordará que no puede tomar alcohol en todo el día. La respuesta fueron corazones y caritas llorando.
Arreglamos en cenar cada uno en su complejo y encontrarnos a tomar algo en un barcito dentro del de Leyla que quiso invitarnos, era más íntimo y Eli quería conocerlo, les pedí que se vistieran con vestido o pollera y que no se pusieran ropa interior, se notaba que ambas estaban entusiasmadas y haciéndose amigas.
A las 22 hs le avisamos a Leyla que íbamos para allá, ella nos estaba esperando. El lugar era muy lindo, alumbrado por velas, era el típico bar para solos y parejas ambientado al mejor estilo romántico. Leyla estaba en una mesita y nos sonrió, estaba preciosa con un conjunto de pollera corta y blusa escotada en tonos rosados que resaltaban su color caribeño y dejaban al descubierto lo justo para desear ver mas.
Eli se acercó para darle los dos besos tradicionales y acaricio despacio su brazo, llevaba un vestido cruzado anudado adelante que sabía que era mi preferido, con solo deshacer ese lazo quedaba completamente abierto, pensar en ese nudo me volaba la cabeza. Mire alrededor y me di cuenta que no era el único que observaba el espectáculo, un grupo de amigos estaba atento en esa dirección, las chicas llamaban la atención.
Me acerque y les dije que las dejaba solas, me miraron sorprendidas, les dije que cuando las llamará vinieran a la habitación, mientras tanto, las dejaba, y si se acercaba alguien amablemente podían charlar pero sin darles ninguna señal de interés (no quería que ningún tipo se pusiera pesado y arruinará los planes, el alcohol a esas alturas corría como agua).
Volví a la habitación a preparar todo y después de unos 20 minutos les envié un mensaje para que vinieran, la respuesta de Eli{NC} fue una foto de Ella con Leyla y tres chicos sonrientes con cara de buenos tipos, la descripción: ¿Vamos todos? No pude contener la carcajada, mi sumisa estaba provocándome y lo sabía, le contesté, está vez NO y la respuesta fue miles de caritas riéndose.
Llegaron en cinco minutos. Estaban nerviosas y tomadas de la mano.
La música suave que había elegido las fue relajando, me acerque y les di un beso suave a cada una en la boca.
-Desnúdense, ordene en un tono bajo y profundo.
Eli empezó a desanudar su vestido y lo dejó caer por sus hombros, Leyla dudo, siempre es incómodo desnudarse frente a alguien, pero al final lo hizo quedando expuesta.
-De rodillas, les dije.
Vi como esta vez no hubo duda y ambas asumieron la posición al instante
Coloque a Eli de frente a Leyla, ambas se sonrieron nerviosas.
-Tocala, le dije a Eli
-Leyla, abrí más las piernas
Ambas se miraron excitadas, cuando Eli empezó a tocarla, Leyla emitió un pequeño gemido ahogado y se movió para recibir mejor los movimientos de la mano, sentí como empezaba a tener una erección, me coloque por detrás de Leyla y tomando un pañuelo le vende los ojos.
-Desde ahora, cada cosa que quieras hacer tenes que pedir mi permiso, si queres acabar tenes que pedir mi permiso, si queres tocarme o tocar a Eli, tenes que pedir mi permiso, entendido?
-Si Señor, fue la respuesta, mire a mi sumisa y esta me devolvió la mirada de orgullo de toda maestra frente a su alumna preferida.
-Si crees que es demasiado intenso, deci Amarillo, si queres que pare deci Rojo
Volvio a asentir.
Me puse de cuclillas y empecé a tocarla, su culo era impresionante, típico de las caribeñas con cuerpo de guitarra, de pechos pequeños, pero con caderas que podían enloquecer a cualquier hombre. Acerque mis dedos hacia adelante y acompañe los movimientos de mi sumisa, Leyla empezó a jadear más fuerte, tome el cuello de Eli y lo acerque a mi para besarla dejando a Leyla entre medio de nosotros, su cuerpo empezó a temblar, la situación de estar entre medio de nosotros la iba a hacer acabar. Me separé y le ordene a mi sumisa que dejara de tocarla.
La levante y la lleve a la cama boca arriba. le pedí a Eli que le atara con una chalina una de las manos al dosel de la derecha y yo hice lo mismo con la izquierda.
-Abrí las piernas, le pedí, tome uno de los chiches preferidos de Eli, un estimulador que siempre llevaba a todos lados, empecé a utilizarlo en ella, mientras le dije a Eli que la besara y se tocará.
Sentía como Leyla se retorcía de placer, en primer plano tenía el culo de Eli con sus dedos moviéndose sobre su clítoris mientras besaba y torturaba uno de los pezones de Leyla. Pare solo porque intuí que Leyla otra vez iba a acabar, su suspiró de frustración me dio la razón, la escena era increíblemente excitante, volví a empezar solo para parar otra vez al sentir que Leyla no podía soportar más.
La desate y cambie de posición, esta vez la hice tomarse del dosel con ambas manos, y la inmovilice, le dije que parará bien ese culo hermoso y pellizque uno de sus pezones.
-eso te dolió, pregunte
-No Señor, fue la respuesta cargada de deseo.
-Ahora Eli te va a nalguear, no va a ser más doloroso que el pellizco de recién.
-Cuenten hasta 5, les dije.
Ver como mi sumisa copiaba cada uno de los movimientos que yo hacia con ella hizo que mi erección llegara al limite, me desnude mientras veía el espectáculo de cada nalgadas, caricia y sus voces susurrando los números, al terminar, les pedí 5 más, estaba disfrutando viéndolas mientras me tocaba.
Cuando terminaron, metí mi mano en la entrepierna de Leyla y estaba chorreando de placer, tome a mi sumisa y baje su cabeza para que me diera sexo oral, se sentía increíble, mi mano dentro de Leyla y Eli tomándome con su boca, metí un dedo dentro del culo de Leyla y la escuché gemir asintiendo, empecé a moverlo con más libertad sintiendo como se dilataba para mí.
Levante a Eli y le pedí que desatará una mano de Leyla, para que ella la masturbara así parada al costado de la cama. Me acerqué y mientras veía como Leyla jugaba dentro de mi sumisa, le dije no acabes todavía, no hasta que yo te diga, asintió mientas la besaba.
Me coloque detrás de Leyla y la penetre con fuerza, sentí como con cada embestida alzaba mas el culo para recibirme mejor por delante, le gustaba que lo hiciera con fuerza, profundo y duro. Me detuve y empecé a jugar con mis dedos dentro de su culo mientras me mantenía moviéndome suave dentro suyo, cuando la sentí lista empecé a penetrarla despacio por atrás, la escuché gemir y besar a Eli, las dejé hacer, ambas no podían más de excitadas, sentí como su culo se abría para mi y la penetre por completo, mis gemidos se unieron a los de ellas, empecé a moverme, no quería que acabarán todavía pero mi excitación era tal que sentía como el orgasmo iba creciendo. Pare y les ordené que ellas pararan también, una queja se escapo de Leyla y no pude contener una risa baja.
-shhh, le dije, tranquila, aguanta un poco más.
-Por favor, escuche decir y no supe si fue Leyla o mi sumisa, acerqué a Eli a mi y empecé a besarla, volví a moverme dentro de Leyla esta vez con mas fuerza, dejé que se sostuviera con ambas manos para mayor comodidad, abrí las pierna de Eli y metí mi mano en ella, me encantaba lo mojada que estaba, como se abría a mi y me besaba de esa manera tan profunda y apasionada.
-Ahora si pueden acabar, les di el permiso aun sin que me lo hubiesen pedido, quería que lo disfrutarán.
Cada movimiento dentro de Leyla se sentía increíble y mi mano entrando y saliendo de Eli era la gloria, ella se movía acompañándome, utilizando mi mano para su placer.
Sentí como Leyla acababa primero y eso precipitada el orgasmo de Eli y el mío, todo era placer nublando los sentidos.
Al volver del clímax, salí despacio de dentro de Leyla, le pregunté si estaba bien y me dijo que si, Eli estaba liberándola de la atadura y le masajeaba las muñecas.
Se acostaron juntas en la cama una frente a la otra riéndose. Fui al baño a refrescarme y al volver las oí cuchichear, me acosté al lado de Eli y les pregunté de qué hablaban, Leyla pasó el brazo por encima de Ella hasta llegar a mí, en un hermoso abrazo de tres y me contestó que hablaban de lo bien que la pasamos juntos. Me relaje y dejé que la modorra me adormeciera. Me desperté por unos ruidos, Leyla se estaba vistiendo, se acercó a Eli y le dijo que no se levantara, ella tenía que irse porque el vuelo mañana era temprano, le ofrecí acompañarla y me dijo que no, que todavía era temprano y que había mucha seguridad, le pedí que cuando llegara a la habitación mandara un mensaje, se rió, estaba a dos bloques en un complejo con seguridad privada, nada podía pasar, pero asintió.
A los 5 minutos su mensaje llegó con corazones.
Al otro día al despertarnos había un mensaje de Leyla que ya estaba por embarcar, que nos mantuviéramos en contacto junto a unas caritas tirando besos
En el desayuno después de hablar de lo increíble de la experiencia Eli me ofreció pasar el último día de vacaciones tranquilos y relajados.
Mire a mi sumisa y le alcance 2 tickets para hacer Paracaidismo Acuático , ella abrió la boca sin saber que decir y exclamó ¡Te mato!