Ya pasaron 2 meses de que se fue mi Amito...
El tiempo que en un primer momento pense que no iba a pasar nunca, esta trasncurriendo mas rapido de lo imaginado.
Solo faltan 4 meses para volver a verlo, tocarlo, sentirlo...
Pero bueno por ahora, me conformo con escribirlo...
Relato - Fantasia Doble
La tela de la venda que cubría sus ojos era increíblemente
suave. Seda pensó, o quizás raso.
Posó sus dedos unos segundos para acomodarla, inspiró
profundamente e intento relajarse.
La tomo del brazo y la ayudo a bajar del auto, no sabia
donde se encontraba, lo primero que le dijo al subir al vehiculo fue que se
cubriera los ojos y luego todo el trayecto se mantuvo en
silencio. Cuando ella intento
preguntarle hacia donde se dirigían, la única respuesta que obtuvo fue:
-No seas ansiosa sumi…
Luego silencio, solo se escuchaba el transito.
En el lugar había música, risas, sintió unas manos que se
posaban en sus hombros, no eran las de su Amo,
eran mas pequeñas y delicadas, seguramente de una mujer.
Un suave empujón la obligó a sentarse, en unos segundos se sintió
liberada de los zapatos que tenía puestos, la volvieron a parar, y poco a poco
la desnudaron completamente. Su piel se
erizo ante una ráfaga de viento, intento cubrirse abrazando su propio cuerpo,
pero él le susurró: -No hagas eso, quiero verte.
Volvieron a calzarla, eso alivio un poco la sensación de frío
general provocada por el piso helado.
Le agarraron las manos y se las cruzaron en la espalda, esta
vez reconoció a su Amo. El moviendo de
cuerdas y el manejo de nudos, solo él podría tener esa forma tan sutil de
hacerlo, esa suavidad mezclada con leve dureza y dolor.
Sintió algo sobre sus hombros, le habían colocado una capa,
estaba nerviosa, empezaron a sudarle las manos y como siempre, empezó a temer
si iba a poder resistir aquello que le esperaba…
Pero que era lo que le esperaba?
Su Amo volvió a hablarle.
-Tranquila, le dijo, no voy a dejarte sola en ningún
momento…
-Gracias Señor – respondió con apenas un hilo de voz
El beso que le dio la dejo sin aliento y deseando mas…
La separaron y condujeron escaleras arriba, fue difícil
subir sin poder ver, pero despacio lo logro.
Se oían más voces, pero eran todas masculinas. Sintió como la tocaban y como desfilaban
alrededor de ella, la estaban exhibiendo, no había duda, volvió a respirar
hondo y trato de pararse mas erguida, un pellizco en los pezones fue la
respuesta a su movimiento, esté había sido bien recibido.
Le quitaron la capa y desataron las manos solo para volver a
atárselas esta vez por delante, escuchaba murmullos pero no pudo distinguir que
decían.
La movieron hacia otro lugar, sintió como le levantaban las
manos hasta dejarla colgando.
-Abrí las piernas- le ordeno su Amo, ella respondió al
instante. Sintió como unas manos muy
suaves comenzaban a acaríciale despacio entre las piernas, seguramente era la
chica otra vez, ese solo pensamiento hizo que se humedeciera.
Al ver logrado su objetivo, las manos se desplazaron hasta
los pezones, mientras a su vez eran reemplazadas por otras, mas grandes, mas
toscas, ansiosas por abrirse paso dentro de ella y permanecer ahí mientras con
el dedo gordo torturaba su clítoris, no pudo evitarlo, un gemido se escapo de
sus labios y fueron enseguida acallados por otro beso profundo, su Amo otra
vez, no había otro que pudiera besarla así (y como descubrió después no hubo
otro que la besará esa noche).
Otro par de manos oprimían su cola y acariciaban sus muslos
por detrás, intento descubrir cuantas personas estaban en la habitación además
de su Amo, y contó a la chica, y 2 personas más.
Pero se escuchaban ruidos, había mas gente observando sin
participar.
Su excitación aumentaba al punto que sintió como su humedad
se esparcía entre los dedos que continuaban dentro de ella. Le abrieron la boca y probó el sabor de su
propio placer.
Le bajaron los brazos y sintió como seguramente su Amo
masajeaba despacio sus hombros.
La sentaron. Por la
sensación acolchonada seguramente era una especie de cama o sillón, cuando sintió
el respaldo confirmo que era una especie de sillón profundo.
Alguien volvió a abrirle las piernas para vorazmente empezar
a comerla con ansias, una electricidad recorrió su cuerpo y la hizo temblar, se
retorció de placer y sus muñecas empezaron a sentir la fuerza de la soga que la
sujetaba.
Cuando se estaba dejando llevar, escucho unos gemidos, eran
fuertes…La chica, la estaban tomando y gritaba de placer.
En un solo movimiento la giraron para quedar sentada en los
regazos del desconocido, lo sintió duro y sin poder pensarlo un segundo lo
tenia dentro suyo mientras le besaba los pechos, su forma de moverla era torpe,
pero eficaz, en unos minutos estaba empapaba y deseosa de que la hicieran
acabar.
Unas manos la tomaron por los hombros y detuvieron el
moviendo….
-Todavía no – lo escuchó decir
Los gemidos habían cesado,
su Amo era con quien estaba la otra chica.
La separo un instante de la otra persona para meterle su
sexo en la boca, lo recibió gustosa tratando de llevarlo profundamente,
sintiendo como se endurecía cada vez más…
-Ahora volve a lo que estabas haciendo perrita- Le dijo, -Y
relajate…
Volvió a sentarse encima del hombre, el cual seguía
completamente excitado.
Los gemidos volvieron a inundar el lugar.
-Mi Amo volvió con la chica- pensó, pero sin embargo, sintió
unas manos que la apretaban por atrás y un dedo que se deslizaba mas abajo, mas
profundo, instintivamente trató de apartarse, pero un susurro la tranquilizo,
era él.
Esto la relajo, el frío del gel y la facilidad con que
entraban sus dedos en ella la excito, el desconoció se movía lentamente, la
estaban preparando.
Despacio cambiaron la posición, el desconocido se recostó
ubicandola encima. Sintió a su Amo
respirar ansioso detrás suyo para luego apoyarse contra ella. Permaneció
un segundo quieta, dejando que él la moviera y la guiara mientras su cuerpo se abría para recibirlo. Ante la primera embestida los oyó gemir a los
dos, sus manos volvían a sudar, la 2da embestida la hizo emitir un pequeño
grito de dolor. Ambos permanecieron
quietos unos segundos.
Las manos de su Amo se apoyaron mas firmes en su cadera y
empezaron a moverla, los movimientos eran suaves y cuidadosos, pero a medida
que ganaban confianza se volvieron mas fuertes, el desconocido puso una mano en
su pecho y la otra la poso estratégicamente entre sus piernas rozando su
clítoris, esa sensación, ese roce, sentir como la dilatación hacia que su Amo
ingresara mas profundo hizo que no pudiera contenerse, las palabras salieron
sin importarle el lugar: -puedo acabar Señor? – la respuesta esta vez no se
hizo esperar, el permiso hizo que el placer acumulado explotara dejando solo a
una parte de si misma percibir unos segundos mas tarde como también lo hacían
el desconocido y su Señor.
Despacio se separaron, se sentó como pudo, un poco mareada, le retiró la venda y pudo verlo
- Estas bien le
pregunto- Asintió con la cabeza, estaban rodeados de personas la mayoría
hombres, que miraban y sonreían…
Ese lugar le era familiar…
Entonces lo supo, la fantasía que rondaba a su Amo desde
hace mucho tiempo se había cumplido…